¿Qué es el embarazo molar?

Cuando se habla de embarazo molar se refiere a un error genético que ocurre en el periodo de fertilización, que lleva al crecimiento de un tejido anormal en el útero; a este también se le conoce como mola hidatiforme, enfermedad trofoblástica, o sencillamente como mola.

En esta clase de embarazo son escazas las veces que se ve implicado un embrión en desarrollo, y el crecimiento de este es mucho más rápido, a diferencia del desarrollo normal de un feto.

El aspecto del mismo es similar a la de un racimo de uvas, debido a que son un montón de grandes células unidas de forma aleatoria que dan esa impresión.

El embarazo molar es muy poco común, la estadística muestra que ocurre en una de cada mil mujeres embarazadas.

Tipos de embarazos molares

Completo

Cuando ocurre esta clase de embarazos no existe la presencia de un feto, sino que solo está formada de placenta. Este ocurre cuando un ovulo vacío es fecundado por uno o más espermatozoide. De manera que como el huevo se encuentra totalmente vacío, no existe ningún bebé.

La placenta continuará creciendo y se activará la hormona del embarazo hCG; sin embargo, a través de un ultrasonido se puede observar que no existe la presencia de un feto.

Parcial o incompleto

Este ocurre al momento en que la masa posee tanto las células con anomalías, así como la existencia de un embrión con graves defectos para su nacimiento. En un embarazo molar parcial el crecimiento del feto será velozmente superado por el desarrollo avanzado de la masa anormal.

Un caso bastante extraño de esta clase de embarazo, es cuando existe la presencia de gemelos, pero tan solo uno presenta rasgos de crecimientos y el otro se convierte en un molar. En esta situación, el embrión que sanó será comido velozmente por la masa anormal.

Síntomas

  • Sangrado o manchado a través de la vagina, este generalmente es de un tono rojo radiante o marrón opaco, mientras ocurre el primer trimestre.

  • Fuertes vómitos y nauseas.

  • Presión o dolor fuerte en el área de la pelvis.

  • Presencia de extrañas complicaciones, como la enfermedad de la tiroides.

  • Incremento en los niveles hCG.

  • Preclamsia temprana.

  • Ausencia de movimiento fetal o que no se detecte los tonos del corazón.

Causas

Como ya hemos explicado al inicio del artículo, esta clase de embarazo aparece por la fecundación de un ovulo de forma anormal. Los seres humanos contamos con células que poseen generalmente veintitrés pares de cromosomas. Cada uno de estos cromosomas provienen tanto del padre como de la madre, uno de cada par.

Cuando el embarazo molar es de tipo completo, el ovulo es fecundado por 1 o 2 espermatozoides, en donde además el ovulo está vacío y el material genético del mismo viene completamente de su padre.

En este tipo de situaciones, los cromosomas que vienen de la mamá se vuelven inactivos o sencillamente se pierden.

Ahora, cuando el embarazo molar es de tipo incompleto, aquellos cromosomas provenientes de la madre se conservan, pero el padre suministra 2 pares de cromosomas; de manera que el embrión en vez de contar con los 46 cromosomas, posee 69. Esta situación ocurre cuando dos cromosomas fecundan un ovulo.

Tratamiento

En la mayoría de las situaciones, este tipo de embarazo termina de forma espontánea, y el tejido que se ha expulsado se mostrará en semejanza a unas uvas.

Para poder eliminar un embarazo molar se debe llevar a cabo una aspiración con raspado, seguidamente de dilatación y evacuación del mismo. Durante estos procesos, por lo general, el medico se vale del uso de anestesia general.

Alrededor del 91% de las mujeres que se les ha eliminado un embarazo de característica molar, no necesitará que se le suministre un tratamiento adicional.

Los procesos que se realizan para monitorear los niveles de La hCG se pueden realizar una vez al mes durante un periodo de 6 meses o de la forma como lo prescriba el especialista.

Este seguimiento es realizado para asegurarse de que no haya quedado ningún rastro de molar, ya que este podría empezar nuevamente su desarrollo y tener consecuencias cancerígenas en otras partes del organismo.

Es recomendable que se deje pasar un año o más para volver a salir embarazada. Se puede usar cualquier método anticonceptivo para la prevención del mismo, excepto el de un dispositivo intrauterino.